Hace unas semanas recibí un correo del señor Google, bueno, en realidad lo envíaba el equipo de Google Adsense, pero yo sé que era de parte del Señor Google.

Decía, que una de mis Webs no cumplía con su política de anuncios y que si no modificaba la apariencia de la página y/o la publicidad en menos de 72 horas, dejarían de aparecer anuncios en dicha Web.

Presa del horror corrí a modificar el CSS de todas y cada una de las páginas que contenían publicidad en mi Web, para evitar así confusiones entre el contenido y los anuncios; por lo que en menos de dos horas desde la recepción del aviso, ya estaba todo cambiado y pude olvidarme del tema.
Una semana más tarde, revisando mi cuenta de Adsense, descubrí que el día anterior el número de impresiones en la Web afectada era de cero, y pensé: “¡mierda! al subir los cambios me dejé algo mal y no se ve la página”. Pero claro, si eso fuera así, no habría habido impresiones en toda la semana, por lo que la idea no cuadraba.

Así que entré en la Web y… ¡Oh! Cuál fue mi sorpresa al ver que NO HABÍA ANUNCIOS DE ADSENSE.

No me lo podía creer, los muy c*br*n*s habían capado los anuncios para mi página. Pero eso no era justo, no, porque yo había modificado todo y cumplía perfectamente sus políticas, así que, muy amablemente, le mandé un correo al Señor Google (vamos, al equipo de Google Adsense)

También muy amablemente, y muy copy+pastemente me respondieron con trocitos de mail tipo que formaban un largo correo, pero que no me aclaró nada. Entonces, les pedí explicaciones (recordemos siempre lo de muy amablemente) de porqué se habían eliminado los anuncios y les expliqué el temita este de los CSS y el ctrl+F5

La chica lo revisó de nuevo y me comunicó que, efectivamente, mi página cumplía ahora las políticas del programa y que en un máximo de 48 horas volverían a aparecer los anuncios en mi Web.

Y todo esto ¿por qué? Porque si yo me hubiera quedado de brazos cruzados, diciendo “fíjate qué c*br*n*s son éstos de Google que me capan lo que quieren y no atienden a razones”, nunca habría logrado lo que buscaba y lo que merecía por mi actuación frente a su correo. Así que como consejo te digo que vayas en busca de lo que crees que mereces, porque aunque te puedan dar un palo sin razón, también puedes conseguir lo que buscas.